El peregrino. (Diario de un mago)

3816303854_7b2c81999b_oMire la última frase y me recargue en la silla. No tengo idea de cuantas ocasiones me he puesto a emprender algo en mi vida. Siendo honestos, tampoco tengo noción de cuales funcionan y cuantas no…

Hace algunos años, tenía una hojita donde anotaba libros que me recomendaban leer.  Los buscaba en librerías, indagaba sobres los autores o me ponía atento cuando alguien hacia algún comentario referente a alguno de ellos. La lista la guardaba en un cuadernito que llevaba a todos lados, allí escribía cuando sentía que algo se movía en mi interior y la idea principal era escribir en positivo. Si encontraba un libro y podía comprarlo, con una pluma rayaba encima del título. La hojita pronto se lleno también de recordatorios o garabatos, pero los nombres de los textos estaban legibles. Un día me recomendaron “Diario de un mago”, de Pablo Cohelo, lo anote. Me empezó a intrigar que aunque el autor es muy conocido, no tenían idea del título o referencias del libro en las tiendas. Eso me causo emoción y la búsqueda se torno más interesante. Luego, había personas que parecía que las ofendía cuando les mencionaba el libro y me llovían calificativos, tomates y caballazos. Al cabo del tiempo, me di cuenta que también otras personas se conmovían al compartirles que lo estaba buscando. Allí me di cuenta que el nombre estaba “mocho”, el título completo era: “El peregrino. (Diario de un mago)” y entonces localizarlo fue sencillísimo. Con tanto, después de conseguirlo lo leí de inmediato. Narra la travesía de un hombre, guiado por un maestro, al recorrer el llamado “Extraño Camino de Santiago”. Una ruta seguida a lo largo de los siglos por sabios, místicos o magos. Un pequeño mapa ilustra el trayecto desde Francia hasta España. Entre pruebas, desafíos y percances propios de un peregrinar y otros no tanto, la aventura desmenuza los impulsos que contiene el ser humano en busca de sus anhelos, metas, los sueños.

En un episodio de la obra, el maestro le dice al “peregrino” después de un tedioso caminar, que justo fue tedioso, porque solo quería llegar, que se transformó en placentero, cuando empezó a disfrutar el viaje, lo llama “el placer de la búsqueda”. Y eso fue lo que recordé cuando me recargue sobre la silla luego de ver la frase de mi amigo en el monitor de mi computadora. Me desarrollaba una lista de pasos para seguir desarrollando este blog, para seguir publicando; claro que quiero que crezca, sin embargo, estoy convencido que mi mayor motivación para seguir publicando es escribir, es la aventura de estar escribiendo, y compartiendo lo que me gusta: La lectura y la escritura.

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One Comment

  1. Sigue escribiendo marco, que lo haces muy bien una vez más una delicia que me atrapa cada línea que que escribes saludos

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