Unidos contra Drácula

Algunas personas se han acercado conmigo para que les recomiende un libro, varias me confiesan sería el primer libro que leerían. Es algo que me llena de placer y también de agobio. Me encantaría tener el libro exacto, pero desde la primera vez supe que no sería así…

Cómo podría… hay tantos gustos, tantas letras y yo en ocasiones ni disfruto un buen libro. Está de más decir que mi puntería no ha sido muy buena. Eso sí, de que me esfuerzo en encontrar alguno, no cabe duda, soy muy obsesivo, creo que se me nota. Cuando un amigo se me acerco con libro en mano y me dijo, mira dale un vistazo, éste tema salió a degustar en una conversación de WhatsApp. Yo antes le había recomendó un libro y le dije que si no le gustaba me dijera, para mí sería una buena oportunidad de conocerlo, ahora él me decía lo mismo, que fuera honesto. Bueno, le digo a él y les comparto también, que me gustó mucho.

“Unidos contra Drácula“, es un trabajo realizado por el cantautor, escritor y conferencista argentino Luis Pescetti. Reúne, cuentos, canciones, poesía, prosas humorísticas y algunas de sus conjeturas de la vida. Parecería que es un libro dirigido al mercado infantil, yo diría, al niño que todos llevamos dentro. Con seguridad, caigo gordo, a algunos de mis amigos y familiares, cuando les digo que no dejamos de ser niños, más bien al niño le sumamos al adolescente, luego al joven, etc., etc., ¿va?, Como los juguetes que uno envuelve a otro, lo digo por mí mismo y porque en mi entorno veo señores que se comportan como niños y viceversa, dicho esto como alago o despectivamente.

Además de disfrutarlo, me refresco mucho mis días. Me sentí con una vitalidad diferente. Dicen que eso produce la lectura, quién sabe, a mí me gusto. Quizá sea porque me llevo a mi infancia, siempre hay mucho que decir de eso, a veces aunque no queramos.

Me tarde mucho en reseñar y parece que el Sr. Pescetti anda por tierras mexicanas, espero nos regale su presencia acá en el norte. Sería un placer.

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Cuentos (Volumen 1)

IMG_20160128_151515976Corría el año de 2011, deambulando entre casas viejas del primer cuadro de Monterrey. El sol, típico de invierno, ese que no te deja estar abrigado ni en ropa ligera, sol regiomontano. Calles de Guerrero y Washinton, un crucero emblemático para algunos estudiantes y para lectores.

Ya sea que mis finanzas andan en números rojos, que no encuentro lo que busco o por simple curiosidad me gusta ir a ver libros usados. Me encuentro de todo, libros en pésimo estado y otros dignos de curadores de arte, jóvenes y ancianos, ejemplares de reciente publicación o versiones de coleccionistas. Por eso y muchas cosas más disfruto mis expediciones a esos lugares, no las describo porque luego no cabría hablarles de Edgar Allan Poe, que aunque ya se ha escrito tanto, falto yo.

En dos volúmenes, Julio Cortázar tuvo a bien reunir los cuentos escritos por el Norteamericano, nacido en Boston. No sólo eso, sino que los tradujo al español y escribió una biografía por demás interesante y bien contada. Los vi en un estante de una librería donde ya antes he encontrado material muy recomendable y en excelente estado, éste en especial arrastraba algunos detalles. Los compre. Pensé que la versión antigua le daba un aspecto especial, algo como lo que llaman vintage y, además, lúgubre…

24604677816_3dc1a26041Las pastas duras en negro con un bulto mortuorio en tintado de rojo sangre colocado en una fosa a plena boca de la portada, ya hablaba del contenido.

Separados en distintos temas, la lectura recuerda un mundo pasado pero que sigue tan actual como la muerte. Sabiendo que Poe, es de lectura obligada para quien gusta de cuentos, no esperaba sorprenderme tanto con la forma conque se va “hilando” cada historia y si, también encontrar terror…

Siempre me pregunté si una lectura tendría el poder de llenar de terror a una persona en la época de la información instantánea, cuando en plenas redes sociales… bueno, encontramos lo que encontramos. Mi experiencia es que si, pero, claro, diferente. En el primer volumen pueden encontrar “La caída de la casa Usher”, “El gato negro”, “El pozo y el péndulo”, entre otros. Quiero mencionar en especial uno titulado “El misterio de Marie Rogét” que al parecer estuvo inspirado en hechos reales y documentados por periodistas. Cuando termine de leer el segundo volumen, con placer se los describire y seguro, los invitare a leerlo.

Alguien que anda por allí

IMG_20151105_143459611La primera vez que entre a una librería después de leer mi primera novela por voluntad propia tendría yo, algunos 20 años. De hecho entre con mucho nerviosismo, la realidad era que no sabía lo que buscaba, es más ni dinero traía… ¿para qué entrar, entonces?…

Las novelas historias me parecían interesantes porque les sacaba doble jugo, por decirlo de una forma: aprendía del pasado y disfrutaba la intriga de la trama en que estaba basado el libro. Reconocí que no me era fácil entrar a otras lecturas como poesía, cuentos, ensayos, etc. Lo intentaba y tenía que releer en ocasiones, eso me frustraba. Me di cuenta que mi vocabulario era muy corto y mi concentración un poco perezosa. Pense que seria bueno preguntar recomendaciones e imaginar otras alternativas. Al cabo del tiempo, los cuentos me interesaron por su brevedad, así conocí fragmentos de Julio Cortázar, me enamore de sus letras. Muy diversas, emotivas y en ocasiones rebuscadas me sentía intrigado por el dominio del lenguaje, por ese entonces mi afición al boxeo crecía y curiosamente Cortázar tenía un par de cuentos sobre el tema, los busque y los encontré. Ahora, a buscar el libro, lo compre en “línea” y recien lo termino de leer; “La noche de Mantequilla” es el título de una historia que sucede en las butacas de aquel encuentro de dos colosos: Mantequilla Nápoles contra Carlos Monzón, delicioso…

El libro consta de 1,2,3… 11 cuentos, se titula: “Alguien que anda por allí”. Debo reconocer que no solo me fascinan si no que también me contrarían, puesto que reglas que me tenía que “machetear” de niño en la escuela, Cortázar las exprimió, las doblo, en pocas palabras hizo cuanto quiso con tal de llevar al lector a un lugar determinado… en este caso, a sus cuentos, para muestra el cuento nombrado “Usted se tendió a tu lado”.

15757386994_bc70dc5f3fCon gusto recomiendo su lectura, de éste y otras letras del mismo autor, pues independiente de lo que digan la forma de decirlo es envolvente, “Cambio de luces” es sin duda una forma elocuente de expresar las ironías humanas.

Justo ahora después de tanto año de seguir entrando a las librerías y ver que lejos de tener nervios, mi gusto por solo entrar y contemplar los ejemplares ha crecido, puedo ver también que no había por qué tener nervios aquella primera vez, puesto que siempre existirá un libro nuevo que leer que alguien ya leyó o uno viejo que yo ya leí… siempre hay algo que compartir, aún sin leer un solo libro… las inquietudes, las dudas o las sensaciones son un primer paso y para aquellos que ya estamos con algún libro bajo el brazo, bien deberíamos estar atentos, serviciales y dispuestos a cuidarlas tanto o más que a los mismísimos libros.

El príncipe feliz y otros cuentos

An1U8hOoLFcI8tXzQZW5OXV58GPMgjId8LR9s_5G3biNDisfrutó mucho la mañana de los domingos. Como las cosas están más serenas se distinguen cualquier tipo de sonidos, en especial la diversidad de aves “cantaoras”.

Me levanté tomando un libro con toda la intención de terminarlo; es pequeño, delgadito y ligero. Contiene la módica cantidad de cuatro cuentos. No son ni muchos ni pocos aunque sí podría decir que tratándose de uno de mis autores preferidos nunca son suficientes. El título del libro que los reúne es “El príncipe feliz y otros cuentos”, donde los otros llevan por nombre: “El ruiseñor y la rosa”, ” El gigante egoísta”, “El amigo fiel” y “El famoso cohete”.

El autor fue una persona que se apropió de una personalidad extravagante quizá para darle eco a su tono mordaz, original y con sentido del humor, o tal vez sólo por diversión. Y así escribió también. El sarcasmo y la parodia son comunes en sus textos, sin embargo son tan delicados que encuentran una forma tan pronta para reflejar al ser humano que arrancan carcajadas, mueven conciencia o anudan la garganta. Su nombre: Oscar Wilde, de Dublín, Irlanda.

4312462390_5a707d4198Esta selección, según dicta la contraportada fue publicada en 1888, retratando a una sociedad que a mi me pareció aún vigente, actual y que podemos encontrar en cualquier conversación, periódico o redes sociales. Es quizá eso lo que más me sorprende, pareciera que encontró los hilos más profundos que mueven el comportamiento humano y los describió en cuentos.

De esta colección el que más me conmovió fue la historia del “pequeño Hans y el molinero” en “El amigo fiel” donde se narra un cuento dentro de otros cuento, pero son los animales quienes usan a las personas para sacar alguna metáfora. Metáfora que pregunta hasta dónde puede el hombre perderse en su individualismo y por el contrario qué encontrar con algo de empatía.

Reseñó esto a un lado de un Alamillo hermoso, verde y frondoso, que vive en nuestra familia, me preguntó que hablaría de nosotros si tuviera la tinta de Wilde. Seguro algo muy interesante.

Seres mágicos del Nuevo Reino de León

cerro de la sillaVeo en la sociedad un entramado de intenciones, deseos e impulsos individuales. Mientras más personas la conforman incrementa también la cantidad de veces que se enfrentan entre las voluntades humanas. No es una guerra, ni tampoco un baile armonioso, más bien me recuerda un libro de cuentos…

Con dificultad entendí que un cuento es el choque entre dos fuerzas, un conflicto, a veces mental, físico o mágico; trataba de hacer eso en papel con una historia y en el taller donde lo practicaba mis compañeros no lo veían y eso me frustraba; al tiempo entendí que hacía falta leer ese tipo de literatura, la verdad tenía pocos libros de cuento. Me encontré con Antonio Ramos Revillas, un escritor regiomontano que utiliza la historia regional para ambientar sus narraciones y eso me gusto, poco a poco he ido buscando su trabajo, algunos ya los he reseñado aquí (“El cantante de muerto” y “El norteño mágico”).

Los cuentos son de la literatura lo más difícil de escribir por su carácter contundente y corto; más si le sumamos que llamar la atención de los niños no es nada fácil, parece que éste escritor gusta de grandes retos. En su libro “Seres mágicos del Nuevo Reino de León” reúne cuatro narrativas donde los personajes son niños del ayer que muestran como espejos interrogantes del hoy. Las palabras juegan en la imaginación del lector acompañadas de ilustraciones que bien aderezan la historia. “Los comepiés”, “¿Vuelas,verdad? y “El teleférico del tiempo” son cuentos sencillos que el adulto puede identificar como propios; para mi, el cuento final titulado “Los fantasmas de la Alameda” tiene un gran valor humano que bien puede entrar a cualquier edad, lugar y circunstancia. Creo que los libros de cuentos son constantes choques que narran el quehacer humano, termina uno y empieza otro muy diferente pero que está relacionado en un mínimo algo con el cuento anterior, se pudieran leer desde el principio o de manera alternativa, de cualquier forma la “cepa” del escritor se percibirá con facilidad, así las ciudades cargan con una historia común para sus habitantes que aunque la ignoren no son ajenos a ella puesto que ya se sabe que la voluntad individual humana sufre mucha influencia ante la de las masas; el individuo conforma la masa y la masa al mismo tiempo lo forja, un ciclo de desarrollo, el ciclo de vida; como los libros de cuentos… o quizá no, pero me parece que es una buena idea para compartir, para seguir leyendo y por supuesto continuar escribiendo.

Cuentos de la selva

5158835474_ab83d5f582No juzgues un libro por su portada, dice un dicho popular, en relación a las apariencias con el contenido. Eso es tan cierto como que la ni obesidad ni la anorexia de un libro tienen algo que ver con una buena historia.

Me refiero a que los buenos textos no son ni largas narraciones o pequeñas. Para todo hay gustos y como también dicen “en gustos se rompen géneros”. Yo realmente no sé aún qué es lo que hace interesante una historia, pero sí sé que he disfrutado libros enormes y otros pequeños, como por ejemplo: “Cuentos de la selva” de Horacio Quiroga. Un librito de unas cien hojas más o menos.

Contiene nueve cuentos y como lo dice también el título, hablan sobre la selva, donde utiliza animales para desarrollar sus narraciones. Es una técnica interesante, puesto que anima y humaniza animales para poder desarrollar algún tema en especifico, claro que esto ya no nos parece nuevo gracias las películas, las imágenes en redes sociales, esas que les llaman “memes” y a otras obras literarias, sin embargo, para el autor, regularmente le presentan herramientas diferentes para poder trabajar en su historia, teniendo en cuenta que si se toma alguna hormiga para la trama, ésta no podrá rugir o ladrar ni maullar, amenos que se aclare el porqué de su comportamiento tan distinto a lo habitual. De allí, que nos resulte tan intrigante usar esta clase de técnica, tanto para el lector como al autor.

IMG_20150304_122101943_HDRQuiroga, fue un notable cuentista Uruguayo de principios del siglo XX, en lo particular encuentro sus narraciones muy actuales, puesto que hablan de la naturaleza humana, su comportamiento y sus incongruencias. En el cuento, “La hormiga Haragana”, el escritor nos muestra de una forma sencilla como el quehacer humano es a la vez dignificante y funcional, es decir, que por el simple hecho de trabajar, el individuo adquiere sentido. Yo me pregunto, hasta dónde nos podría ayudar la lectura a recordar que son nuestras decisiones las causantes de nuestro devenir y no las emociones las que forjan un futuro… o nuestro el presente…

El fantasma de Canterville y otros cuentos

Hay días en los que despierto con toda la intención de no hacer nada, quedarme recostado en mi camita, no ir a la oficina y ponerme a pensar en tonteras. Por desgracia esas tonteras terminan por mortificarme, en en el trabajo hay muchos “pendientes” y la cama termina por fastidiarme… así que una  ducha me cae fenomenal.

3388957483_124ca77ab8—¿Y si me quedo leyendo?. Me pregunto a mi mismo mientras miles o millones de gotas de agua caliente chocan contra mi piel. Esa seria una buenisima opción alternativa, tengo una caja de plastico llena de lectura que aun no he leído; creo que debería darle un “bajón” antes de seguir comprando, pero es que en verdad eso es imposible y es que casi siempre un libro me lleva a otro libro. Recuerdo cuando empecé en el ámbito de la lectura las librerías me intimidaban, más aún la gente que circulaba por los pasillos, no se diga los vendedores, yo no era ya un niño y mientras repasaba los bordes de los títulos para elegir alguno, mi inseguridad galopante me atormentaba pensando en que podría exhibir mi ingenuidad, por decir lo menos. Buscaba libros de historia de México, que era el tema con el que me emocionaba en ese entonces, trataba de que fueran novelas para una comprensión más fluida. Hoy que lo veo me doy cuenta cómo lastiman los prejuicios al ser humano o al menos a mi. Me parece gracioso lo que puede pasar en la mente bajo una regadera. En momentos así es como me imagino surgen los grandes cuentos…

Oscar Wilde escribió muchos, de hecho hoy quiero recomendarles un libro donde reúne varios relatos titulado: “El fantasma de Canterville y otros cuentos”, para ser exactos once más. Hay quienes dicen que éste en especial no es un cuento, sino más bien una novela corta, puesto que esta dividida en capítulos y se supone que los cuentos son una lectura concreta, condensada y hecha para leerse en una sola sentada; otros descartan eso ya que la historia narra un solo hecho, las aventuras de sir Simón Canterville y la familia Otis. La verdad es que nada de eso importa para gozar de la historia, a mi me pareció muy divertida, de hecho creo que aún sigue vigente, ya que “los Otis” son una familia americana que adquieren una vieja casona donde habita este fantasma que intenta por muchos medios asustarlos, lo curioso es que esto no sucede sino todo lo contrario. Wilde, en sus textos tuvo la virtud de desenmascarar a la sociedad a través de sus letras, llevar al lector donde puede ver lo contradictorio que resultan ser ellos mismos y no solo eso, sino que en ocasiones arrancarles carcajadas. Para mi este “cuento” habla del choque entre las nuevas generaciones y la anteriores, la continua renovación social.

Mientras siga disfrutando mi oficina y lo que haga en ella creo que dejaré la opción de encallar en mi cama para más adelante, o al menos hasta que encuentre otra opción de llevar sustento a mi casa de una manera honrada (ja ja ja), lo que sí sé es que tendré un libro bajo mi almohada por si llega esa idea.