Unidos contra Drácula

Algunas personas se han acercado conmigo para que les recomiende un libro, varias me confiesan sería el primer libro que leerían. Es algo que me llena de placer y también de agobio. Me encantaría tener el libro exacto, pero desde la primera vez supe que no sería así…

Cómo podría… hay tantos gustos, tantas letras y yo en ocasiones ni disfruto un buen libro. Está de más decir que mi puntería no ha sido muy buena. Eso sí, de que me esfuerzo en encontrar alguno, no cabe duda, soy muy obsesivo, creo que se me nota. Cuando un amigo se me acerco con libro en mano y me dijo, mira dale un vistazo, éste tema salió a degustar en una conversación de WhatsApp. Yo antes le había recomendó un libro y le dije que si no le gustaba me dijera, para mí sería una buena oportunidad de conocerlo, ahora él me decía lo mismo, que fuera honesto. Bueno, le digo a él y les comparto también, que me gustó mucho.

“Unidos contra Drácula“, es un trabajo realizado por el cantautor, escritor y conferencista argentino Luis Pescetti. Reúne, cuentos, canciones, poesía, prosas humorísticas y algunas de sus conjeturas de la vida. Parecería que es un libro dirigido al mercado infantil, yo diría, al niño que todos llevamos dentro. Con seguridad, caigo gordo, a algunos de mis amigos y familiares, cuando les digo que no dejamos de ser niños, más bien al niño le sumamos al adolescente, luego al joven, etc., etc., ¿va?, Como los juguetes que uno envuelve a otro, lo digo por mí mismo y porque en mi entorno veo señores que se comportan como niños y viceversa, dicho esto como alago o despectivamente.

Además de disfrutarlo, me refresco mucho mis días. Me sentí con una vitalidad diferente. Dicen que eso produce la lectura, quién sabe, a mí me gusto. Quizá sea porque me llevo a mi infancia, siempre hay mucho que decir de eso, a veces aunque no queramos.

Me tarde mucho en reseñar y parece que el Sr. Pescetti anda por tierras mexicanas, espero nos regale su presencia acá en el norte. Sería un placer.

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La guía del Louvre

2013-03-27-164227Dicen que la música calma a las bestias, me cae que yo lo creo, no son pocas la ocasiones en que ando como troglodita y una buena canción, casi, casi me susurra al oído: ¡llevatela suave, mi buen! Y eso que puede ser un solo estridente de guitarra. Irónico ¿no?

Todo esto me vino a la mente luego de que termine de leer “La guía del Louvre”, editado por el mismo museo. Una obra donde de manera gráfica presenta una pequeña muestra del maravilloso arte que resguarda el no menos espléndido castillo. Ya de por sí el libro es sencillo, delicioso y misterioso con todas esas fotografías, se acentúa más con una secuencia en texto narrando las diferentes, digamos, divisiones que constituyen el acervo, que van desde el arte egipcio, griego y romano antiguo; la pintura, escultura y obras iconográficas a través del tiempo de Europa y Asia; hasta las tierras de América y Oceanía. Así como algún detalle de interés de algunos de los trabajos que nos ayudan a disfrutarlos.

img_20170130_092952389Fue como ir leyendo y observando una pequeña historia del arte, al menos de lo que el museo de Louvre, puede presumir. Fue una experiencia muy rica pues se entrelazan las corrientes artísticas, los cambios tecnológicos, los movimientos políticos, etc. Se convirtió en la historia del hombre.

Hoy que se viven tiempos de reestructuración mundial, creo sería interesante ver arte, conocerlo y palparlo. Quizá nos recuerde que el ser humano es muy complejo para encajarlo en una red social, un eslogan o una nación. Que arrastramos desde muchos siglos un intento por comprendernos en sociedad y que seguramente no encontraremos la clave el día de mañana, quizá porque no existe tal clave. El ser humano es movimiento continuo, al parecer.

Algo me dice que no necesitamos levantar la voz, sino hacernos escuchar; atender al otro no es ceder ante todo, el equilibrio no se sabe, se vive, digo, a prueba y error soltar rencores y miedos, un proceso muy similar a hacer arte, presentarlo y contemplarlo, qué curioso ¿no?

Donde habitan los ángeles

20668759529_c636c1eb2eMi hermano y su esposa son maestros. Un día llego con una pila de libros a la casa de mamá, nos convido a que tomáramos uno. Que lo leyéramos, y después pudiéramos sentarnos a compartir la lectura. Me dio risa que parecía que estaba regalando Entomatadas, porque no sobro ninguno, de hecho, algunos nos quedamos con varios ejemplares.

Hoy les hablare de uno que se trajo mi esposa. Lo leyó, lo lloro y se rió. Se titula “Donde habitan los ángeles” escrito por Claudia Celis. Una historia narrada a través de pequeñas anécdotas de Pancho. Desarrollada en San Miguel, un pueblito de México; su vida junto sus abuelos Tacho y Chabela va creciendo comenzando de niño en unas vacaciones junto a sus primos hasta entrada la juventud donde cada texto nos presenta la personalidad de cada unos de los personajes, sus gustos e inquietudes.

Mientras yo leía “no sé que”, mi esposa soltaba las carcajadas y titubeaba entre narrarme lo que le daba tanta risa o respetar mi espacio de lectura, o eso pensaba yo, porque después me confeso que realmente lo que esperaba era que yo pudiera leerlo. Una noche la encontré llorando con lampara encendida y libro en mano. Algo tenia ese libro. Al final, me lo dijo… y añadió, — Termina lo que lees o cuando tengas oportunidad léelo, a mi me gusto mucho.

Los primeros capítulos, por llamarlos de un modo, me daban joyas interesantes, pequeñas semejanzas a mi niñez y eso me atrapo, pronto la historia me tenia envuelto, solté las mismas carcajadas que mi esposa y le llamaba por terlefono para decirle, “voy donde Tío Tacho, bla, bla, bla”.

donde-habitan-los-angelesDespués, sí, también lloré; no porque la historia fuera triste, sino  porque entendí al personaje en sus adversidades. Porque el ser humano muchas veces tiene la habilidad de no poner la mano en el fuego para intuir que eso lastima, porque siempre hay alguien a quien se ha visto padecer algo similar, o quizá, porque la infancia es el pequeño espacio que se busca por todos los medios que se mantenga segura, protegida y feliz… el valor de la inocencia…

Cuando lo termine, compartimos mi esposa y yo nuestras impresiones, es algo que me gusta mucho. Ella, cuando creo que ya exprimí hasta la ultima gota de cada frase, comienza por mostrarme que aun había más, y en ocaciones, es lo más delicioso. Un libro sencillo, que me imagino es sencillo de conseguir puesto que se los encargaron de tarea en la escuela donde labora mi hermano, a quien le agradezco una enormidad la oportunidad de compartir lectura, con mi familia, y apartir de ahora, con quien guste…

 

Inteligencia Emocional

27826538901_628b7ac665A mi esposa le regalaron una lista de libros, se los recomendaban. La observe. Algunos tuve la fortuna de haberlos leído y me intereso. Vi el titulo de Inteligencia Emocional de Daniel Goleman, después, me lo tope constantemente en librerías. Se me ocurrió ponerlo como regalo de navidad… y que me lo regalan…

¡Ah!, ¡Pero en versión de bolsillo! Compacto y de letra muy, muy pequeña. En ocasiones pienso que deberían prohibir esas ediciones, pero luego, recuerdo que son más económicas y se me pasa, !ok¡ plagie un “meme”.

Me pareció una divulgación oportuna, veraz e interesante acerca de las emociones, lo que se conoce de su procedencia, la importancia en el día a día y sus consecuencias de la negligencia al manejarlas. No estoy hablando de un tratado de moralidad o ética, más bien la curiosidad bien documentada, algo así como decir, “miren lo que me encontré…”

IMG_20160824_180915137Me cautivo el libro de principio a fin, además de estar narrado de una forma muy amena, describe muchas cosas del cerebro, de las reacciones cotidianas que uno bien puede reflejar en si mismo y en las personas que le rodean. No usa lenguaje rebuscado o muy técnico, en caso contrario lo explica para seguir manejandolo a lo largo del capítulo, de manera que no se necesitan tener conocimientos en el área.

En la introducción hace una clara justificación del trabajo, que incluye, como de principio a fin, ejemplos cotidianos de sus vivencias; más de uno encontrará similares.

Además, de todo esto, el libro cuenta con apéndices donde desarrolla de manera más amplia algunos temas, cosa que no leí, espero la oportunidad de trabajarlos con alguien personalmente, pienso que puede ser divertido. Como cereza del pastel, mientras leía, a la par sucedió algo que siempre he tenido como un privilegio, el compartirlo; aunque sean unos cuantos capítulos ya que un amigo lo compró y empezó su lectura, claro, que por privacidad no pienso escribir su nombre, ni insinuar ni comentarlo… así que este libro, lo disfruté profundamente, lo compartí y ahora continuo en ese afán, creyendo que la lectura nos brinda una ventana para la auto reflexión, pero sobre todo a sentirnos… vivos.

Antología de la revista ¿Cómo ves?

27244712163_431c336157Me parece, tendrían un poco de dificultad para conseguir éste ejemplar. Se trata de un compendio de artículos de divulgación científica. Valdría, sin duda, la pena hacer un poco de esfuerzo para encontrarlo, no solo por el contenido, sino porque es una capsula del tiempo, puesto que fue editada en aquel icónico año 2000.

Pertenece al acervo de la Biblioteca para la Actualización del Maestro, la cual no conocía de su existencia, menos que estaba a cargo de la Secretaria de Educación Publica, por supuesto que me da curiosidad y espero tener la oportunidad de encontrar algo más que algunas noticias al respecto, con la seguridad de que lo que encuentre, lo mencionare aquí, ya sean libros, revistas, paginas web, etc.

Resulta que de donde proceden los artículos es una revista mensual de la Universidad Nacional Autónoma de México, a la que no tengo el orgullo de pertenecer, que admiro mucho y solo la conozco de pasada y en domingo. Se encuentra con mucha facilidad en librerías o museos, seguro en centros culturales también. Tiene una peculiaridad muy interesante, los escritores cuidan de manera escrita, no solo transmitir datos comprobables, exactos y de actualidad, sino también, divertidos. Eso se nota desde la primera pagina.

IMG_20160713_123346082Me parece que la ciencia es sumamente divertida, solo la curiosidad de conocer algo en si ya es placentero, sin embargo, en algún punto del imaginario colectivo se le ha catalogado como algo rígido, lejano y monocromático (ja, ja, ja esta bien, de un solo color), no se diga a la gente que gira en torno, pero nada más lejos de la realidad, basta con ver un poco la vida de los científicos para darnos cuenta del drama, las implicaciones sociales y sorpresas que puede darnos la vida.

Con anterioridad he hablado de las bondades que tienen las revistas como material de lectura, el costo es otra de la ventajas y ahora que se pueden comprar y disfrutar en cualquier dispositivo móvil, bien valdría tener en cuenta este título por varios motivos: esta escrita en México lo que hace que trate temas que nos serian mas cómodos, cercanos y fáciles de digerir; otro, los textos están en español, por lo que los chistes no pierden su gracia al tener que traducirlos, ademas, estaríamos manejado cuestiones verificables, mundiales y sin sesgos tendenciosos, cosa que nos permitiría nutrir algo delicioso, el criterio propio.

Benjamín Franklin. Autobiografia de un hombre feliz

26912708313_8b9e788530Mi primo se lo presto a mi papá, él me lo recomendó a mi y yo vengo a contarles un poco de él, ¡y, claro! que se los recomiendo. Es una mezcla entre memorias, testimonio y biografía, resulta ser muy inspirador, sin ser ese su cometido, o al menos a mi me lo pareció, una opinión personal.

No es difícil imaginar esos tiempos de mediados del siglo XVIII carruajes tirados por caballos transportando personas, Europa en plena reconstrucción y Estados Unidos formándose como nación. Nuestro vecino del norte, bien se ha ganado muchos sobrenombres, la mayoría muy ofensivos, lo curioso e irónico es que también muchos desean ser parte de esa sociedad. La coherencia y el ser humano han llevado, al paso de los siglos, una relación muy extraña, que no sé si es de odio o amor, sin embargo, claro que hay relación, al menos idílica y cuando más de hazañas enormes emotivas. Para muestra, la persona de Benjamín Franklin.

Es de él ésta autobiografía, muy amena, sencilla y casi rayando en libro de superación personal. Escrito para su hijo a quien quería dejarle evidencia de su historia. Con testimonios personales que si bien no son cosa fuera de los común en los estantes de librerías, si son interesantes para conocer a un hombre tan influyente; pasando de ser un joven aprendiz de impresor a tener a cargo su propia voz literaria, columna e imprenta.

IMG_20160622_080146294Anécdotas circunstanciales, inundan el texto titulado “Benjamín Franklin, Autobiografia de un hombre feliz”; decía que era más probable que alguien que te presto algo te lo vuelva a prestar, a que si tu le prestas algo, en referencia a un suceso en la cámara de representantes y un colega opositor. La forma en que desarrollaba su horario de trabajo son obras de disciplina y mejora continua, muy de moda hoy en redes sociales. También, de cómo fue moldeando su forma de expresarse en público a la hora de un debate, y es interesante puesto que en su juventud la crítica era su arma letal; en lo personal me pareció un forma evolutiva más que seductora para formar consensos. Prácticamente, hacía de su vida una forma de equilibrio entre coherencia y libertad.

Agradezco a mi primo Victor, por la oportunidad de compartir ésta lectura. Es muy agradable leer y más si se comparte con alguien los pasajes; casi salen chispas, a veces en oposición, en otras de conjunción y otras, quizá las más notables, de puntos de vista diferentes, alternas e insospechadas. Ja, ja, ja, Aquí tengo tu libro, en buen estado, sabes, como tiene pasajes subrayados y con notas en los bordes, me animo a intentar hacer lo mismo en otras de mis lecturas, creo que es tiempo de ir “desacralizando” la lectura, de quitar a los autores de los monumentos o la literatura de la cultura, para hacerla tan natural como la comida, total, hacerla viva…

El Valor de nuestras plantas

14404709449_fcf080d934Tomé calma para leer este libro. Con una encuadernación muy agradable en pasta dura, imágenes en el interior y algunas ilustraciones en diversas técnicas de pintura, éste ejemplar me pareció delicioso; me confirmó que el amor está estrechamente vinculado con el conocimiento.

Resulta que el estado de Nuevo León, a través de la Secretaría de Educación sacaron a la luz un libro que habla sobre la vegetación de la región. Lo que le puso un sabor sumamente interesante es que no solo es un catálogo “básico” de árboles, flores y matorrales comunes por estos lados sino que involucró algunas leyendas en las que interviene la flora, y como punto extraordinario, algunos trabajos en pintura realizado por alumnos de las escuelas del estado. O sea, un trabajo en conjunto, sociedad y gobierno, mejor aun, los niños, la esperanza de cualquier sociedad. El libro se titula: “El Valor de nuestras plantas” de Glafiro Alanis Flores.

Creo en la crítica como una herramienta para el desarrollo social, no como una forma de vida, en lo personal me consume mucha energía. Un libro, pienso, no solo es la historia que narra, ni las palabras que contiene, es eso y mucho más, depende, podría decir, de la capacidad del lector para percibir lo que tiene en sus manos, así pues se me ocurre decir el contexto en que fue escrito, la vida misma del escritor, el impacto en la sociedad, etc. Claro, también está el talento que vertió en él su autor, más todos los esfuerzos que realizó para llevar su trabajo al fin.

IMG_20160620_103046677Mientras leía y veía las imágenes, en las calles, montes baldíos o parques trataba de reconocer algunas de las especies descritas, ganas me dieron de conocer algunos de los municipios que eran mencionados en los mitos y me cautivo mi propio jardín a conocerlo un poco más. Me sentí rodeado de algo vivo, la última página, como muchos otros libros fue una mezcla entre el dulzor de terminar una lectura y el amargor de despedirme de alguien que me acompañó por un tiempo. ¿qué fue lo que hizo tan especial mi lectura?, ¿es un libro tan bueno? ¿para que rayos me pregunto estas cosas?, No lo sé. Lo que si entendí es que en la medida en que alguien de manera honesta y con el temple tranquilo se interesa por algo o alguien comienza a sentir empatía, tal vez debería decirlo en primera persona, pues eso me paso a mi. Me parece que el amor germina en conocer lo que nos rodea, esto a su vez da amor, un círculo que se auto regenera. Pasa en las familias, con las mascotas, hasta con los pasatiempos. El interés es vital para crecer como sociedad y de manera individual, eso da libertad. Me imagine por un momento a maestros, alumnos y personas del estado trabajando en común, cada uno con sus propios intereses y limitantes, contactando. Quizá sea la lectura, los libros o la vegetación una primera buena excusa para hacer diálogo en una sociedad que parece ser está cada vez más desconectada entre sí por tanto medio de comunicación, una ironía que si no da risa, si es deprimente. Por fortuna, como en los libros, siempre hay oportunidad de dar vuelta a la página.