Huehuehtlahtolli. Testimonios de la antigua palabra

29796226897_e48879ab92Hoy los voy a invitar a leer un libro que quiero mucho, me lo regaló mi esposa y es de las “joyas” que guardo en mi compendio de textos por su valor bibliográfico. Sin embargo, el motivo por el que hoy se los presento es por la magia que guarda en él.

Se trata de “Huehuehtlahtolli. Testimonios de la antigua palabra” de Miguel León-Portilla y Librado Silva Galeana. Les cuento que mi primer contacto con este trabajo fue durante un curso de inglés que tomaba en las instalaciones de una escuela primaria. Me imagino que allí trataban de promover la lectura como hábito en los alumnos puesto que algunas aulas tenían en un rincón varios libros acomodados, por curiosidad me acerque a ver los títulos que manejaban. No encontré un patrón, salvó quizá que no eran académicos ni de consulta o cuadernos de trabajo. Me llamo la atención un pequeño libro que tenía el dibujo de una cara con trazos que a mí me parecieron prehispánicos, luego cuando leí el nombre y quién lo escribió no me cupo duda que así era. Repase de inmediato con mucha alegría algunas hojas, ya estaba enganchado a él. Llegó mi entonces novia, y le conté que me gustaría mucho saber a quién podía pedirle prestado el libro, pero nos dimos cuenta que la administración del curso y de la primaria eran muy diferente, le dije: —Bueno la otra semana llegaré un poco más temprano para leerlo de a poco. Y eso intenté… pero cuando llegue a buscarlo lo encontré rayado, deshojado y muy maltratado, ¡Oh, tristeza, ira y desilusión! Ja ja ja

Me complace decirles que en el libro “se reúnen testimonios de la sabiduría de hombres y mujeres que vivieron, hace siglos en el México indígena. Tales testimonios se conocen como “la antigua palabra”, Huehuehtlahtolli. Con este vocablo se abarca un gran conjunto de discursos y enseñanzas que eran legado de la propia cultura”. ¿Acaso mi novia se robó el deshilachado ejemplar?, ¿se lo regalaron?, ¿Lo encontró tirado y después lo rearmó? No, no y no. Tiempo después en una librería ambos vimos ese libro pero en una edición especial: más grande, con ilustraciones y pasta dura… !ah! Con un costo de joya… a lo que ella con todo su amor, dedicación y dinero, como dije antes, me lo regaló en una navidad.

Podría llenar esta invitación de citas del texto: habla de cómo aconsejaban padres y maestros a los niños y jóvenes, las palabras para exportar al gobernante a llevar una buena administración y de los cónyuges a cuidar su relación. De tal forma, que cuando los frailes encargados de recabar esta información quedaron tan conmovidos que fueron de los pocos textos que siguieron usando para educar a los feligreses… son palabras de respeto, cuidado y vida. Eso y mucho más contiene esta “joya” de nuestra historia.

Hace unos días mi hija me invitó a jugar a hacer magia. En eso estábamos cuando ella quería un libro de “hechizos”. Yo con el afán de seguir jugando recordé que tenía un libro con aires misterio, ilustraciones y tipografía rara… se lo mostré. Ahora cada que necesita hacer magia nos pide le demos oportunidad de consultarlo… con mucho cuidado se lo damos y me preguntó cuánto tardará en deshojarse, yo espero que no pero… qué dulce ironía, ¿Verdad?

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Cómo hablar de autoestima a los niños

Una tarde del año pasado mi esposa me preguntó qué si me gustaría ver una “pila” de libros que tenía su tía, era material didáctico, obras literarias y textos que ella usaba en clases antes de que se pensionará. Podíamos elegir y llevarnos lo que nos agradará, ella regalaría a una biblioteca todo lo demás.

Uno de los libros que más llamó mi atención fue “Cómo hablar de autoestima a los niños”. No fue el primero de los títulos que leí pero en definitiva si el que más me cautivo. Para empezar es un ejemplar chiquitito de 122 páginas, casi, casi de bolsillo y con sus hojitas expresando el tiempo. Después del índice, una nota para el lector, nos da la bienvenida, en ella nos expresa que el “libro está basado en un programa escrito originalmente para adultos”, además, que sugiere dos posibilidades de lectura, la primera, que la lea el adulto con el afán de transmitir las herramientas que maneja el libro y la segunda más para el estilo de “!ah, canijo!, se me hace mejor que m’hijo lo lea”.

Con pequeños ejemplos cotidianos, algunos test y pequeñas frases fáciles de recordar Gershen Kaufman y Lev Raphael nos ayudan a poner las bases de un respeto personal, un cultivo de la buena disposición y sobre todo la idea básica de que somos responsables de nuestros propios actos, de tal suerte que de hacerlo consciente eso tarde o temprano nos dará un poder personal, seguridad y amor propio.

Quedé tan enamorado que decidí que fuera este pequeñito, sencillo y hermoso libro con el cual intentar recuperar el hábito de reseñar mis lecturas y compartirlas con ustedes, de hecho, lo volví a leer para tenerlo más fresco en mi memoria, me enamoré de nuevo. No he intentado buscar el libro en establecimientos, así que aún no sé si es fácil encontrarlo, seguro pronto lo sabré puesto que ahora me gustaría ver el libro para adultos.

Lo curioso es que quisiera tenerlo cerca para de vez en cuando experimentar sus sutiles herramientas, y no me refiero a que tenga que escarbar en mi pasado o ver que es lo que estoy haciendo mal conmigo mismo, ni mucho menos analizar las entramadas telarañas del subconsciente, más bien, me parece que el estar consciente de que en mi día a día mis elecciones y la forma en que afrontó las circunstancias diarias no solo me definen sino que son una oportunidad para mandarme quizá el mejor mensaje que puedo decirme a mí mismo… me amo.

Es un gusto estar por aquí, espero verlos pronto… (bueno, jajaja eso claro es un decir)

Unidos contra Drácula

Algunas personas se han acercado conmigo para que les recomiende un libro, varias me confiesan sería el primer libro que leerían. Es algo que me llena de placer y también de agobio. Me encantaría tener el libro exacto, pero desde la primera vez supe que no sería así…

Cómo podría… hay tantos gustos, tantas letras y yo en ocasiones ni disfruto un buen libro. Está de más decir que mi puntería no ha sido muy buena. Eso sí, de que me esfuerzo en encontrar alguno, no cabe duda, soy muy obsesivo, creo que se me nota. Cuando un amigo se me acerco con libro en mano y me dijo, mira dale un vistazo, éste tema salió a degustar en una conversación de WhatsApp. Yo antes le había recomendó un libro y le dije que si no le gustaba me dijera, para mí sería una buena oportunidad de conocerlo, ahora él me decía lo mismo, que fuera honesto. Bueno, le digo a él y les comparto también, que me gustó mucho.

“Unidos contra Drácula“, es un trabajo realizado por el cantautor, escritor y conferencista argentino Luis Pescetti. Reúne, cuentos, canciones, poesía, prosas humorísticas y algunas de sus conjeturas de la vida. Parecería que es un libro dirigido al mercado infantil, yo diría, al niño que todos llevamos dentro. Con seguridad, caigo gordo, a algunos de mis amigos y familiares, cuando les digo que no dejamos de ser niños, más bien al niño le sumamos al adolescente, luego al joven, etc., etc., ¿va?, Como los juguetes que uno envuelve a otro, lo digo por mí mismo y porque en mi entorno veo señores que se comportan como niños y viceversa, dicho esto como alago o despectivamente.

Además de disfrutarlo, me refresco mucho mis días. Me sentí con una vitalidad diferente. Dicen que eso produce la lectura, quién sabe, a mí me gusto. Quizá sea porque me llevo a mi infancia, siempre hay mucho que decir de eso, a veces aunque no queramos.

Me tarde mucho en reseñar y parece que el Sr. Pescetti anda por tierras mexicanas, espero nos regale su presencia acá en el norte. Sería un placer.

Mohamed Alí

IMG_20160627_224506857[1]Algunos deportistas se convierten, con una facilidad dócil, en la imagen del prototipo humano, a veces en iconos de una generación y otras en banderas familiares. El último hombre que me había conmovió con su partida, fue aquel delantero de los Rayados, Antonio de Nigris, su muerte temprana, inesperada y lejana, me impresiono; ahora, como a muchos ciudadanos del mundo, la partida de Alí, nos ha llegado hondo, profundo, allá donde viven los sentimientos.

Quizá en la única de tantas ferias del libro que me acompaño mi esposa, esa donde llevaba la cartera abierta, tuvimos a bien, adquirir algunos ejemplares que en otras ocaciones me abstenía; con la excusa de que teniendo a la Nena en casa, seria difícil, comprar esos libros por cubrir los gastos naturales de la nueva princesa en la casa, me apoyo. Aprovechamos la situacion y nos surtimos. Yo, entre otros tantos, me adueñe con mucho cariño de un “fotolibro” llamado, “Mohamed Alí” de Gavin Newsham.

Con textos en tercera, segunda y primera persona, éste trabajo desarrolla la vida de aquel boxeador que creció con el nombre Cassius Clay, acompañado de fotos profesionales y familiares, facsimilares de boletos de entrada para algunas de sus funciones boxisticas, y claro esta, de aquellos “posters” que promocionaban los grandes combates contra Sony Liston, George Foreman y Joe Frazer. Es una total delicia, contando anécdotas algunas ya muy famosas, otras que me eran desconocidas y otras más ya con un tinte de esa experiencia que dan los años.

IMG_20160627_224325569[1]Lo termine de leer la misma noche que lo compramos, me la pase en vela. Casi despertaba a mi esposa para que empezara a leerlo, por fortuna para todos, me contuve. Me parece que su carisma se percibe en las paginas, ¿porqué? no lo sé, sin embargo, debo ser más franco, con anterioridad me había “chutado” algunas de sus viejas contiendas en Internet, reportajes y documentales, al menos los más sencillos de conseguir. El drama de un deportista en el punto estelar de su carrera y sus habilidades enfrentado contra el monstruo del aparato estatal de los Estados Unidos, por no querer enlistarse al ejercito, para enfrentar una nación pobre, emproblemada y muy lejana, que ademas, jamas lo había discriminado, cosa que si hicieron, hacían y por su puesto siguieron haciendo en su país, aun y que los había representado en unos juegos olímpicos y conseguido el oro; bien cabe la expresión: ¡Tómala!

El coraje de sus convicciones y detalles de esos momentos son narrados, así como las posteriores mega funciones en las que lucia como favorito, como carne de cañón o como una gran incógnita, sin lugar a dudas, argumentos para llamarlo el mejor boxeador de todos los tiempos.

Me dolió su muerte, una noche anterior leí que estaba en el hospital, pero que saldría pronto, no fue así, no con vida o quién sabe. Lo digo porque saber de él es conocer del ser humano, sus sombras y luces; ya sin reflectores y pasión es claro que era otro de los tantos millones de seres humanos que hemos pisado la tierra, pero de cierta forma al hablar de él, verlo en videos tirando golpes, leyendo sus historias o escuchando sus entrevistas parece tan vivo y eso sigue aquí. Para mi, las letras de alguna forma dan vida… ¡Hasta pronto, campeón!

 

El Valor de nuestras plantas

14404709449_fcf080d934Tomé calma para leer este libro. Con una encuadernación muy agradable en pasta dura, imágenes en el interior y algunas ilustraciones en diversas técnicas de pintura, éste ejemplar me pareció delicioso; me confirmó que el amor está estrechamente vinculado con el conocimiento.

Resulta que el estado de Nuevo León, a través de la Secretaría de Educación sacaron a la luz un libro que habla sobre la vegetación de la región. Lo que le puso un sabor sumamente interesante es que no solo es un catálogo “básico” de árboles, flores y matorrales comunes por estos lados sino que involucró algunas leyendas en las que interviene la flora, y como punto extraordinario, algunos trabajos en pintura realizado por alumnos de las escuelas del estado. O sea, un trabajo en conjunto, sociedad y gobierno, mejor aun, los niños, la esperanza de cualquier sociedad. El libro se titula: “El Valor de nuestras plantas” de Glafiro Alanis Flores.

Creo en la crítica como una herramienta para el desarrollo social, no como una forma de vida, en lo personal me consume mucha energía. Un libro, pienso, no solo es la historia que narra, ni las palabras que contiene, es eso y mucho más, depende, podría decir, de la capacidad del lector para percibir lo que tiene en sus manos, así pues se me ocurre decir el contexto en que fue escrito, la vida misma del escritor, el impacto en la sociedad, etc. Claro, también está el talento que vertió en él su autor, más todos los esfuerzos que realizó para llevar su trabajo al fin.

IMG_20160620_103046677Mientras leía y veía las imágenes, en las calles, montes baldíos o parques trataba de reconocer algunas de las especies descritas, ganas me dieron de conocer algunos de los municipios que eran mencionados en los mitos y me cautivo mi propio jardín a conocerlo un poco más. Me sentí rodeado de algo vivo, la última página, como muchos otros libros fue una mezcla entre el dulzor de terminar una lectura y el amargor de despedirme de alguien que me acompañó por un tiempo. ¿qué fue lo que hizo tan especial mi lectura?, ¿es un libro tan bueno? ¿para que rayos me pregunto estas cosas?, No lo sé. Lo que si entendí es que en la medida en que alguien de manera honesta y con el temple tranquilo se interesa por algo o alguien comienza a sentir empatía, tal vez debería decirlo en primera persona, pues eso me paso a mi. Me parece que el amor germina en conocer lo que nos rodea, esto a su vez da amor, un círculo que se auto regenera. Pasa en las familias, con las mascotas, hasta con los pasatiempos. El interés es vital para crecer como sociedad y de manera individual, eso da libertad. Me imagine por un momento a maestros, alumnos y personas del estado trabajando en común, cada uno con sus propios intereses y limitantes, contactando. Quizá sea la lectura, los libros o la vegetación una primera buena excusa para hacer diálogo en una sociedad que parece ser está cada vez más desconectada entre sí por tanto medio de comunicación, una ironía que si no da risa, si es deprimente. Por fortuna, como en los libros, siempre hay oportunidad de dar vuelta a la página.

La Cabaña

14260605416_b19c811901Abrí la puerta para salir a un pasillo amplio, iluminado y lustroso, tome la mano de mi esposa que estaba un poco débil. Me dijo que empezara cuando yo quisiera, estaba lista para escucharme, le sugerí varios pasajes del libro a lo que me atajó con una sonrisa diciendo que yo eligiera. No me fue difícil escoger.

Con todas las emociones a flor de piel, bien sabia que tenia que cargar con ese libro. Claro que tengo mi lista particular, pero este es uno que ambos leímos y hemos compartido gratamente. Yo creo nuestro preferido. Trata de un episodio en la vida de Mackenzie Allen Phillips, personaje demacrado por una tragedia familiar y su encuentro con Dios. Durante cada capítulo se aborda la maravillosa complejidad del ser humano, para mí el punto más notable de la historia, se titula: La Cabaña

Cuando entendimos que al fin conoceríamos a nuestra hija, me imagine de mil formas leer por un momento algún libro con mi esposa para animarla en cama. No tenía ni la más remota idea de como los planes por más meticulosos que sean y bien ponderados en ciertos momentos solo son una forma de amar y amarse uno mismo ante la inmensidad de la vida. En el hospital, y en el Gran Momento, el tiempo es imposible.

Aún hoy, recibo pequeños destellos de la memoria que sigo digiriendo y me quedo pasmado, como un flash que deja huella en los huesos. En ese pequeño momento de la mañana en que caminamos en el pasillo y yo le leía a mi esposa un fragmento, me parecía que toda la vida se condensaba en un instante. Tengo la esperanza de que en vida pueda desglosar de una manera más elocuente todo aquello: ver nacer a mi hija, hoy no puedo…

Sin duda alguna sabía que sería el libro que intentaría compartir con ustedes, lectores amables, en la más pronta oportunidad y eso intento. Un trabajo que ha sido alabado por muchos y también criticado por más, con millones de copias vendidas, con disponibilidad en cualquier librería. El autor Wm. Paul Young estuvo en la pasada feria del libro (2014) de Monterrey promocionando otro de sus trabajos, para casualidad, mi esposa ese día se sentía agobiada y no quiso quedarse unos minutos más, pese a mi insistencia (ja ja ja) al irnos, parece ser, el inicio su ponencia, cosa que supimos hasta el dia siguiente.

Aprovecho, para agradecer todos los buenos deseos y bendiciones que hemos recibido, las visitas y regalos, las atenciones y apreciables ayudas. Si antes estaba nervioso hoy lo estoy más, si eso se puede medir; asustado pero con una alegría que me llena el pecho. La lectura y la escritura es un diálogo que me permite comunicarme, que diluye el tiempo, no como el nacimiento de una vida, pero lo retrata… o al menos, a mi me lo parece.

El príncipe feliz y otros cuentos

An1U8hOoLFcI8tXzQZW5OXV58GPMgjId8LR9s_5G3biNDisfrutó mucho la mañana de los domingos. Como las cosas están más serenas se distinguen cualquier tipo de sonidos, en especial la diversidad de aves “cantaoras”.

Me levanté tomando un libro con toda la intención de terminarlo; es pequeño, delgadito y ligero. Contiene la módica cantidad de cuatro cuentos. No son ni muchos ni pocos aunque sí podría decir que tratándose de uno de mis autores preferidos nunca son suficientes. El título del libro que los reúne es “El príncipe feliz y otros cuentos”, donde los otros llevan por nombre: “El ruiseñor y la rosa”, ” El gigante egoísta”, “El amigo fiel” y “El famoso cohete”.

El autor fue una persona que se apropió de una personalidad extravagante quizá para darle eco a su tono mordaz, original y con sentido del humor, o tal vez sólo por diversión. Y así escribió también. El sarcasmo y la parodia son comunes en sus textos, sin embargo son tan delicados que encuentran una forma tan pronta para reflejar al ser humano que arrancan carcajadas, mueven conciencia o anudan la garganta. Su nombre: Oscar Wilde, de Dublín, Irlanda.

4312462390_5a707d4198Esta selección, según dicta la contraportada fue publicada en 1888, retratando a una sociedad que a mi me pareció aún vigente, actual y que podemos encontrar en cualquier conversación, periódico o redes sociales. Es quizá eso lo que más me sorprende, pareciera que encontró los hilos más profundos que mueven el comportamiento humano y los describió en cuentos.

De esta colección el que más me conmovió fue la historia del “pequeño Hans y el molinero” en “El amigo fiel” donde se narra un cuento dentro de otros cuento, pero son los animales quienes usan a las personas para sacar alguna metáfora. Metáfora que pregunta hasta dónde puede el hombre perderse en su individualismo y por el contrario qué encontrar con algo de empatía.

Reseñó esto a un lado de un Alamillo hermoso, verde y frondoso, que vive en nuestra familia, me preguntó que hablaría de nosotros si tuviera la tinta de Wilde. Seguro algo muy interesante.