Ansiedad y Depresión: Guía Práctica

Compré este libro cuando había concluido un ciclo largo de terapia. Regularmente, según me han dicho algunos pacientes, curiosos o terapeutas, esos ciclos son muy específicos en tiempos, no fue mi caso. 

Es un tiempo de mi vida que me gusta mucho recordar, lo curioso es que cuando empecé me daba vergüenza hacerlo público, en una ocasión que quise intentarlo, un compañero del gimnasio al terminar el entrenamiento me preguntó que adónde iba, a lo que yo le contesté que a terapia, él emocionado me contestó: — ¡Oye, qué bien! Siempre es bueno relajar los músculos, es muy sano. Recuerdo que me pareció que sería en otro momento sacarlo de su confusión.

Más bien yo estaba, confundido. Mucha información rondaba en mi cabeza, veía muchas cosas que no quería ver y la posterior resistencia al cambio, no era sencillo, o al menos no para mí. Mi terapéuta me recomendaba lectura que yo devoraba, palabras como ansiedad, depresión, trastornos, los fui conectando a mi vocabulario de tal forma que les fui perdiendo el miedo. Ya no me parecían desconocidos, algo entendía, quizá poco, lo suficiente para ir conociendome.

Este texto en particular no me lo recomendaron, pues ya fue de mi cosecha, se titula “Ansiedad y Depresión: Guía práctica”. Y lo compre en gran medida porque se veía pequeño, no era muy caro y estaba a la mano en una feria del libro. Es el trabajo de Rafael Ceballos Atienza quien de una manera rápida nos presenta un poco de antecedentes sobre estos términos. Es diría yo un libro de texto. Tal vez, se necesite un poco de información previa, solo tal vez, y lo digo por que en algunos capítulos maneja vocabulario clínico que me fue imposible descifrar, sin embargo, no afectó la lectura de aspectos que al recordarlos agradecí volver a refrescar mi memoria.

Creo que si bien el proceso de terapia concluye, uno no termina de aprender. Claro que uno debe andar solito, por decirlo de una forma, creo que un libro puede ser un buen compañero.

Anuncios

La risa, la mejor medicina

33277878781_a4a0ca0857Era viernes por la noche. En el patio de mi casa, un árbol daba aviso del cambio de estación climática. “Me parece que un buen lugar”, pensé y me fui a la caja de libros que tengo por leer. Tome como cuatro y regrese…

Esa caja contiene libros que me parecen interesantes y compro, a veces son libros usados, otras aún conservan su envoltura original, unas más son textos que me regalan, de hecho, tengo algunos trabajos de conocidos o conocidos de mi esposa. No deje de comprar libros desde los diecinueve años hasta el año pasado que por primera vez pasó y no compre ninguno, salieron nuevos gustos. Uno de ellos, consumir un destilado de malta o malta fermentada. De frente a la estantería de botellas, escucho las reseñas o lo que me puedo encontrar en esas bebidas departe del vendedor, veo los precios y dentro de mi cabeza pienso: “¿cuántos libros me podría comprar con eso?”. Si llena mi curiosidad, me animo o si hay un buen pretexto para compartir con un familiar o un buen amigo.

Total, que regresando a aquella noche, saque una de las botellas de whisky (espero que Whisky no se haya molestado, ja ja ja, es un chiste), un par de vasos con hielo y lo servi mientras repasaba los libros para elegir uno y darle a la lectura de lleno. Seleccione el más pequeño, se titula “La risa, la mejor medicina” de Robert Holden. Me interesó cuando dijo que en un lugar de Estados Unidos constituyó una clínica para la risa. Un centro donde se utilizan métodos alternativos para mejorar el estado de salud. ¿Chantaje? No lo sé. Seguí leyendo. Me termine involucrando en una lectura personal, con “citas citables”, e información que prácticamente se encuentra en cualquier revista de modas, memes en redes sociales y algo de cultura general, con la diferencia de que menciona sus fuentes. Sí, fue el tema el que me cautivo: la Risa.

¿Cómo fue que llegó el libro a la casa? Casi puedo recordar cada libro y cómo llegó pero éste no. La respuesta está en esa noche mientras decidía qué leer. Llegó mi esposa y le prepare su bebida, ella me recordó que por recomendación médica habría de abstenerse de consumir alcohol. Eso disminuyó notablemente mi apetito, la verdad es que disfruto mucho compartir con ella lo que me gusta. Lo hago hasta donde es posible, hasta donde ella se siente interesada, hasta donde yo me doy cuenta. La lectura misma, antes ella no era muy fan de leer, es más, consideraba un gasto excesivo lo que yo invertía, y cómo ha sido la vida que ella fue quien compró ese libro y no lo ha leído porque tiene otros que le llamaron más la atención, justo lo que le extrañaba en mi. Ella es mi vivo ejemplo que de los gustos, las ideas o hábitos por más bienintencionados que sean no se puede obligar, chantajear o forzar a vivirlos, siendo sinceros, ni se necesita. La palabra misma seduce, como la música o cualquier arte, si un gusto, una idea o un hábito no genera intereses simple y sencillamente no es el tiempo indicado para vivirlo en esa persona adulta que cuenta con la libertad de elegir lo que más le parezca, ya llegará… o quizá no.

Disfrute tanto el libro porque me recordaba la importancia de la risa en el día a día. No exagero, la prueba es sencilla, uno mismo puede palpar lo bien que nos hace sentir reírnos aunque para ello implique gustos y en gustos se rompen géneros. Son el tipo de cosas que me siento bendecido de tener a mi lado a mi esposa que desde que despierta hasta que se duerme me regala su hermosa sonrisa… y la compañía de su bella presencia, con todo lo que ello implica.

Antología de la revista ¿Cómo ves?

27244712163_431c336157Me parece, tendrían un poco de dificultad para conseguir éste ejemplar. Se trata de un compendio de artículos de divulgación científica. Valdría, sin duda, la pena hacer un poco de esfuerzo para encontrarlo, no solo por el contenido, sino porque es una capsula del tiempo, puesto que fue editada en aquel icónico año 2000.

Pertenece al acervo de la Biblioteca para la Actualización del Maestro, la cual no conocía de su existencia, menos que estaba a cargo de la Secretaria de Educación Publica, por supuesto que me da curiosidad y espero tener la oportunidad de encontrar algo más que algunas noticias al respecto, con la seguridad de que lo que encuentre, lo mencionare aquí, ya sean libros, revistas, paginas web, etc.

Resulta que de donde proceden los artículos es una revista mensual de la Universidad Nacional Autónoma de México, a la que no tengo el orgullo de pertenecer, que admiro mucho y solo la conozco de pasada y en domingo. Se encuentra con mucha facilidad en librerías o museos, seguro en centros culturales también. Tiene una peculiaridad muy interesante, los escritores cuidan de manera escrita, no solo transmitir datos comprobables, exactos y de actualidad, sino también, divertidos. Eso se nota desde la primera pagina.

IMG_20160713_123346082Me parece que la ciencia es sumamente divertida, solo la curiosidad de conocer algo en si ya es placentero, sin embargo, en algún punto del imaginario colectivo se le ha catalogado como algo rígido, lejano y monocromático (ja, ja, ja esta bien, de un solo color), no se diga a la gente que gira en torno, pero nada más lejos de la realidad, basta con ver un poco la vida de los científicos para darnos cuenta del drama, las implicaciones sociales y sorpresas que puede darnos la vida.

Con anterioridad he hablado de las bondades que tienen las revistas como material de lectura, el costo es otra de la ventajas y ahora que se pueden comprar y disfrutar en cualquier dispositivo móvil, bien valdría tener en cuenta este título por varios motivos: esta escrita en México lo que hace que trate temas que nos serian mas cómodos, cercanos y fáciles de digerir; otro, los textos están en español, por lo que los chistes no pierden su gracia al tener que traducirlos, ademas, estaríamos manejado cuestiones verificables, mundiales y sin sesgos tendenciosos, cosa que nos permitiría nutrir algo delicioso, el criterio propio.

Guía para mamás primerizas

IMG_20150530_120802957[1]Nos dijo que ya tenía idea de que sería, pero que quería estar segura. Luego emitió un pequeño suspiro y nosotros en ascuas frente al monitor sin encontrar forma a lo veíamos… “¡Es niña!”

Me explotó en el mero centro de mi pecho una sensación de celo. Meses antes estaba convencido de que sería una buenísima experiencia tener otra nena en casa aparte de mi esposa, dos mujeres en el hogar. En ese momento seguía pensando lo mismo pero ya no encontraba mis propios argumentos… En mi mente, las posibilidades en que la fragilidad femenina se pone en evidencia o al menos en el imaginario colectivo me fusilaban. Decía yo en mi interior, hasta para vestirla tiene su chiste.

Mi esposa salió al rescate y me invitó a relajarme. Fuimos de compras. A buscar algún detallito para cuando nazca la nena. Llegamos a un a tienda departamental y compramos un par de zapatitos y una blusita. La experiencia en sí más me emocionaba. Vi que mi esposa se ponía a platicar con una encargada, cosa muy común en ella. Yo caminaba y respiraba profundamente. Resultó que le ofrecían una mesa de regalos y promociones, las aceptó y entre algunos otros regalos le obsequiaron un libro… Orales, un libro, a ver…

2349489013_11f3e64e58De la editorial Larousse, muy conocidos por sus diccionarios, esta “Guía para mamás primerizas” de Anne Bacus. Un texto muy accesible, sencillo y con muchas imágenes que vigorizan el alma. Desde el momento de las primeras señales de embarazo hasta el año de nacido son los temas que se abordan con un texto central y múltiples recuadros que aportan consejos, datos o consideraciones relevantes para la criatura y la madre.

A mi me encantó, de hecho quienes me veían leerlo decían que era raro que me durara tanto el libro en mis manos, más bien pensaban que no quería deshacerme de él, tal vez tuvieran algo de razón; y me ayudó, además para comprender que ese celo inicial era una forma en que mi instinto protector se expresaba. Tengo la impresión de que seguiré buscando este tipo de textos y claro que aquí los compartiré.