Cómo hablar de autoestima a los niños

Una tarde del año pasado mi esposa me preguntó qué si me gustaría ver una “pila” de libros que tenía su tía, era material didáctico, obras literarias y textos que ella usaba en clases antes de que se pensionará. Podíamos elegir y llevarnos lo que nos agradará, ella regalaría a una biblioteca todo lo demás.

Uno de los libros que más llamó mi atención fue “Cómo hablar de autoestima a los niños”. No fue el primero de los títulos que leí pero en definitiva si el que más me cautivo. Para empezar es un ejemplar chiquitito de 122 páginas, casi, casi de bolsillo y con sus hojitas expresando el tiempo. Después del índice, una nota para el lector, nos da la bienvenida, en ella nos expresa que el “libro está basado en un programa escrito originalmente para adultos”, además, que sugiere dos posibilidades de lectura, la primera, que la lea el adulto con el afán de transmitir las herramientas que maneja el libro y la segunda más para el estilo de “!ah, canijo!, se me hace mejor que m’hijo lo lea”.

Con pequeños ejemplos cotidianos, algunos test y pequeñas frases fáciles de recordar Gershen Kaufman y Lev Raphael nos ayudan a poner las bases de un respeto personal, un cultivo de la buena disposición y sobre todo la idea básica de que somos responsables de nuestros propios actos, de tal suerte que de hacerlo consciente eso tarde o temprano nos dará un poder personal, seguridad y amor propio.

Quedé tan enamorado que decidí que fuera este pequeñito, sencillo y hermoso libro con el cual intentar recuperar el hábito de reseñar mis lecturas y compartirlas con ustedes, de hecho, lo volví a leer para tenerlo más fresco en mi memoria, me enamoré de nuevo. No he intentado buscar el libro en establecimientos, así que aún no sé si es fácil encontrarlo, seguro pronto lo sabré puesto que ahora me gustaría ver el libro para adultos.

Lo curioso es que quisiera tenerlo cerca para de vez en cuando experimentar sus sutiles herramientas, y no me refiero a que tenga que escarbar en mi pasado o ver que es lo que estoy haciendo mal conmigo mismo, ni mucho menos analizar las entramadas telarañas del subconsciente, más bien, me parece que el estar consciente de que en mi día a día mis elecciones y la forma en que afrontó las circunstancias diarias no solo me definen sino que son una oportunidad para mandarme quizá el mejor mensaje que puedo decirme a mí mismo… me amo.

Es un gusto estar por aquí, espero verlos pronto… (bueno, jajaja eso claro es un decir)

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