Mohamed Alí

IMG_20160627_224506857[1]Algunos deportistas se convierten, con una facilidad dócil, en la imagen del prototipo humano, a veces en iconos de una generación y otras en banderas familiares. El último hombre que me había conmovió con su partida, fue aquel delantero de los Rayados, Antonio de Nigris, su muerte temprana, inesperada y lejana, me impresiono; ahora, como a muchos ciudadanos del mundo, la partida de Alí, nos ha llegado hondo, profundo, allá donde viven los sentimientos.

Quizá en la única de tantas ferias del libro que me acompaño mi esposa, esa donde llevaba la cartera abierta, tuvimos a bien, adquirir algunos ejemplares que en otras ocaciones me abstenía; con la excusa de que teniendo a la Nena en casa, seria difícil, comprar esos libros por cubrir los gastos naturales de la nueva princesa en la casa, me apoyo. Aprovechamos la situacion y nos surtimos. Yo, entre otros tantos, me adueñe con mucho cariño de un “fotolibro” llamado, “Mohamed Alí” de Gavin Newsham.

Con textos en tercera, segunda y primera persona, éste trabajo desarrolla la vida de aquel boxeador que creció con el nombre Cassius Clay, acompañado de fotos profesionales y familiares, facsimilares de boletos de entrada para algunas de sus funciones boxisticas, y claro esta, de aquellos “posters” que promocionaban los grandes combates contra Sony Liston, George Foreman y Joe Frazer. Es una total delicia, contando anécdotas algunas ya muy famosas, otras que me eran desconocidas y otras más ya con un tinte de esa experiencia que dan los años.

IMG_20160627_224325569[1]Lo termine de leer la misma noche que lo compramos, me la pase en vela. Casi despertaba a mi esposa para que empezara a leerlo, por fortuna para todos, me contuve. Me parece que su carisma se percibe en las paginas, ¿porqué? no lo sé, sin embargo, debo ser más franco, con anterioridad me había “chutado” algunas de sus viejas contiendas en Internet, reportajes y documentales, al menos los más sencillos de conseguir. El drama de un deportista en el punto estelar de su carrera y sus habilidades enfrentado contra el monstruo del aparato estatal de los Estados Unidos, por no querer enlistarse al ejercito, para enfrentar una nación pobre, emproblemada y muy lejana, que ademas, jamas lo había discriminado, cosa que si hicieron, hacían y por su puesto siguieron haciendo en su país, aun y que los había representado en unos juegos olímpicos y conseguido el oro; bien cabe la expresión: ¡Tómala!

El coraje de sus convicciones y detalles de esos momentos son narrados, así como las posteriores mega funciones en las que lucia como favorito, como carne de cañón o como una gran incógnita, sin lugar a dudas, argumentos para llamarlo el mejor boxeador de todos los tiempos.

Me dolió su muerte, una noche anterior leí que estaba en el hospital, pero que saldría pronto, no fue así, no con vida o quién sabe. Lo digo porque saber de él es conocer del ser humano, sus sombras y luces; ya sin reflectores y pasión es claro que era otro de los tantos millones de seres humanos que hemos pisado la tierra, pero de cierta forma al hablar de él, verlo en videos tirando golpes, leyendo sus historias o escuchando sus entrevistas parece tan vivo y eso sigue aquí. Para mi, las letras de alguna forma dan vida… ¡Hasta pronto, campeón!

 

Carlos Zárate: Éxito y Nocaut

Guantes&vendas_1Yo pensé que a fin del año pasado, con más o menos quince días para dar por terminado el calendario ya no podría sino empezar algún libro para reseñarlo en enero, claro, después de disfrutarlo, cargarlo y curiosear en Internet. Pues, !sorpresa! me “chute” dos y empecé otro. Uno es el que les comparto hoy…

Soy fan del boxeo, por supuesto también busco letras que me hablen de boxeadores, peleas y los secretos que hay alrededor. Así, o algo así, fue lo que me llevó a tener la oportunidad de aportar algunas columnas en la revista Box World, algo que disfruto una enormidad. Ramón, director de la misma, me pregunto que si estaba interesado en aparecer en enero de 2016, a lo que le conteste que si había que noquear a alguien y por fortuna dijo que el tema era Carlos Zárate, me presto su libro. ¡Oh!…

Charlamos un poco, de su encuentro con él, de lo que esperaba para el artículo y de la fecha de entrega, “tic, tac”, el tiempo corre y presto comencé a leer. Había que investigar, ver vídeos, preguntar a fanáticos, en fin una tarea por demás inquisitiva y agradable.

IMG_20160106_160325645_HDREl libro es un testimonio de vida. Son anécdotas de su infancia, sus gustos, recuerdos, una biografiaría narrada en primera persona amena, sencilla y sin presunción, eso en lo particular me gusto, ademas cuenta con fotografías que nutren el texto. Va contando sus inicios con los guantes, hasta llegar al profesionalismo y sus peleas de campeonato, una en especial me removió puesto que hace años, mi pá y yo nos pusimos a comprar vídeos de campeonatos mundiales, peleas clásicas, por decirlo de una forma, Carlos Zárate vs Alfonso Zamora estaba allí; cuando la narra me emocione, de hecho hasta la curiosa escena donde un “karateka” sube al cuadrilátero a retar a ambos boxeadores lo menciona y la chusca forma en que es desalojado por el personal de seguridad.

Su paso por el infierno de las adicciones es medular en el libro, no tanto por lo que describe; yo creo que al brindarnos lo difícil que cuesta aceptar la ayuda necesaria para salir de allí y reunir el valor, fé (y no hablo de religiosismos) así como el amor propio para enfrentar el monstruo que también nos forma es admirable. Quizá, el vivir sin adicciones es un motivo y el fin mismo de escribir el libro.

La Gloria también golpea

IMG_20151012_114950Entre mi hermana y yo nos organizamos para ir a traer los “mandados” de la casa, un día ella, al otro yo, pero papá pensaba que si salía de casa mi hermana yo debía acompañarla, así que… bueno, digamos que en ocasiones iba solo y en otras tenía compañía…

Uno de los mandados era ir por el periódico, es fecha que me siguen llamando la atención los encabezados, con sus fotografías, el olor a tinta y las frases que “sencionalizan” un acontecimiento; yo me imaginaba que era un intento por volver teatral un acontecimiento en el mundo. Después de ver la primera plana, veía la deportiva y claro, la sección de caricaturas. Conservo aún en mi mente los titulares de un suceso especial en la escena deportiva, en 1996. Justo, escribieron un libro que tenía como tema principal aquello y presto lo adquirí. Pequeño, con una pasta con el dibujo de dos hombres que se miran de frente y un prólogo que da la bienvenida al texto, el libro narra las peripecias, anécdotas y observaciones de un cronista deportivo auspiciado por el periódico el Universal; Alejandro Toledo, quien fuera el único corresponsal en viajar a cada uno de los eventos de promoción de uno de los combates más polémicos de la actualidad en el boxeo: Chavez vs De la hoya 1.

Guantes&vendas_1Con el nombre de Ultimate Glory Tour, los púgiles, personal de apoyo y el promotor, recorrieron Estados Unidos para publicitar el gran combate. En una recolección de apuntes el texto se leer de manera ágil y sencilla. Como broche de oro, el libro titulado: “La Gloria también golpea. De la Hoya-Chavez 1”, cuenta con un epílogo, escrito por Eduardo Lamazón, muy conocido por sus intervenciones en las transmisiones televisivas de box sabatino, un hombre que en lo particular disfruto mucho de sus letras, ésta aportación no fue la excepción, pienso que cuando una persona cultiva literatura, hasta en la forma de mirar, eso sale a relucir (ok, exagero un poco, pero me gusto la frase).

Quiero aprovechar para agradecer a La dulce Ciencia por iniciar este gran trabajo de acercar la literatura boxística a la sociedad, pues creo es una forma no solo promover el box, sino de compartir el quehacer humano, el cual con un mínimo esfuerzo nos da una excelente oportunidad para observarnos a nosotros mismos, y eso, es parte de la libertad.

El Boxeo Científico

Guantes&vendas_1Esto de los llamados “teléfonos inteligentes” es una maravilla. Se puede estar en muchos lugares al mismo tiempo, parece que se desafía a la física.

Claro que no es cierto, pero de cierta manera lo es porque estoy en la fila de un banco y en este instante también es como si estuviera en mi oficina escribiendo para mi próxima “columna”. Lo que puede hacer el ser humano es asombroso, al menos a mi me sigue sorprendiendo, si lo trasladamos al boxeo sería como ver a un boxeador quitarse de encima dos o tres golpea y luego conectar otros tantos, tal como si estuviera ensayado en una coreografía, también es claro que no lo es, para eso se necesitó de horas y horas de entrenamiento a conciencia. Salvador Esperón de la Flor allá por 1945 escribió algo parecido en su libro “El Boxeo Científico” donde de su propia experiencia y estudio reunió de manera clasificada movimientos técnicos de ataque y defensa. Al ver el título y el índice del libro, creí que sería acartonado, frío y sin emoción la lectura, por supuesto que me equivoque, más bien era la voz de una persona que transmitía su pasión por algo que se ama. De hecho a lo largo del libro me encontré bastantes frases que podrían ser joyas del boxeo, por ejemplo cuando asegura que boxear es “el arte de la defensa propia”… y es digna de debatir y no estar de acuerdo pero él sustenta su idea con argumentos muy sólidos.

Tengo la impresión que él tenía en alto estima el tener a la mano literatura para el quehacer humano, tal vez sea solo una interpretación propia puesta en su manos, puesto que yo si lo pienso, para él su intención era llegar todo cuanto podía sobre el boxeo en un libro, una empresa sumamente difícil, pero que los lectores pueden disfrutar y agradecer.

Ya para terminar su texto habla de la importancia de la práctica, de la persistencia, de entrenar y entrenar hasta llegar al punto de que cualquier movimiento se haga de manera casi automática, sin dejar la conciencia, es decir, que mientras se practique se sepa que se hace para llegar a lo que se quiera lograr, esto es quizá lo que ha hecho al ser humano llegar a donde hoy ha llegado, me imagino haciendo esto a los individuos en el arte, en las ciencias y claro está, en el boxeo. Creo, es una muestra más de que la lectura conecta, reúne y comunica al ser humano, como si tuvieran en “teléfono inteligente” a la mano.

Crónicas a contra golpe

Hace unosOrlando Salido 1 años mi hermano compuso una canción. Me invito a escucharla y estaba muy pegajosa. Agarre mi guitarra con la que empecé a jugar. Los arreglos le gustaron y con un celular la grabo mi esposa.

Un amigo mio la escucho y le pareció interesante, me dijo: “Cuando saquen otra me la pasas. No sé porqué, el saber que la escribió alguien cercano me agrada”. Comparto su opinión y de la misma manera desconozco cuál sea la razón de encontrar ese gusto. Un libro me dio una pista, curiosamente habla de boxeo. Titulado “Crónicas a contra golpe”, Luis Miguel Estrada, desarrolla a manera de recuerdo o ensayos algunos de los últimos grandes encuentros boxísticos con peleadores mexicanos. Es por todos conocido que México es una potencia mundial en este deporte, donde cada año, por lo menos aparece un gran combate con un “guerrero azteca” arriba del cuadrilátero, el libro trae a la memoria algunos de los más recientes. Con un prólogo que deja claro cual es la intención que persigue el texto, empieza uno de los libros que más empatía me ha generado con el escritor al pasar por las páginas; y es que recordaba casi todos los encuentros que se narraban, tambien venia a mi mente dónde estaba, que pasaba por mi vida en ese entonces y como viví la expectativa a esa pelea. Total, que me gusto mucho.

De niño crecí con las peleas de Julio Cesar Chavez, hoy en televisión esta su hijo; la espectacular trilogía de Marco Antonio Barrera contra Erick “El terrible” Morales, sin olvidar el dramatismo con que al parecer se selló la rivalidad entre Manny “Pacman” Paquiao y Manuel “Dinamita” Marquez. Todo eso visto a través de un lente narrativo y en un libro despierta muchas sensaciones, independientemente del resultado de la batalla.

Guantes&vendas_1Uno de mis boxeadores preferidos, si no él que más en la actualidad, es Orlando “Siri” Salido, su arrojo, pundonor y persistencia me motivan mucho. Al ver los pormenores de sus combates y coincidir con el escritor en algunos pasajes me hizo pensar que tal vez una de la grandes cualidades del ser humano es el de socializar y encontrar en las coincidencias con otro ser humano un punto de reunión que por si mismo se alimenta. Osea, que la cercanía en ideas, lugares o recuerdos nos une. Al menos a mí, hasta ganas me dieron de conocer al escritor e invitarle unas cervezas hablando de boxeo, ¿y porque nó? de libros, de escritores… de vida…

https://guantesyvendas.wordpress.com/2015/04/30/cronicas-a-contra-golpe/

Pasión por los guantes

6323548058_afa05a1affRumbo a ver la pelea del “Canelo” Álvarez, le decía a un joven que no se le fuera a pasar el combate, que la función estaría muy buena. Y como no, en la preliminar estaría también Abner Mares. A lo que el joven me dijo: ¡nombre, va a perder!

¡A caray! Esperé que no fuera un mal presagio. Y no lo fue. Aprovecho para decir que a mi juicio el “Canelo” gano justamente. Su oponente Erislandy Lara, un cubano con una magistral técnica de golpear sin que lo golpeen, en esta ocación tergiverso un “mucho” esa frase: “sin golpear para no ser golpeado”. No propuso y los pocos golpes fueron del mexicano. La pelea fue aburrida, predecible y deslucida, porque en realidad no hubo combate.

¿Acaso el joven, esperaba igual que yo ver a un Lara arriesgando el uso de su excelente técnica? O solo es uno de los muchos que piensa que “Canelo” es un boxeador inflado por los medios de comunicación. Y es que si comparamos el boxeo de hoy con el de, digamos, “1895 a 1960” existen muchas diferencias. No es que sea muy preciso con mi memoria, yo ni existía en ese entonces, pero me encontré un libro titulado “Pasión por los guantes” de Marco A. Maldonado y Rubén A. Zamora.

En él se reúnen los aspectos más básicos del quehacer boxístico de México, precisamente en esas fechas. Nombres como Bert Colima, Jimmy Fitten o Fray Nano relucen para ilustrar las bases del boxeo mexicano. Las fotografías en blanco y negro o en color arenoso generan una sensación de nostalgia al leer las páginas. La vida del boxeador era en esos tiempos terriblemente dura, vertiginosa y novedosa. Ellos tenían récords impresionantes, no solo por el numero de victorias si no por el de los combates disputados, en ocasiones semana tras semana, hoy eso ha dejado de existir.

Si bien los promotores, siempre han formado las carreras de los boxeadores de tal manera en que primero sea conocido por el público para luego después de grandes victorias llenar recintos donde la gente se “muera” por verlos, en estos tiempos su trabajo, ha tomado matices mucho más importantes. El tipo de promoción de los boxeadores al parecer es más trascendental que las habilidades que el boxeador exhibe arriba del cuadrilátero. Algo que al “Canelo” algunos le achacan.

El libro, no tiene la culpa, pero si lo muestra y eso es parte de la literatura, las letras destapan. A mí me agrado leerlo, quién sabe y tal vez aquel joven también ya lo leyó… ¿verdad?

Muerte en el ring. El inframundo del boxeo.

¿Cuánta gente odia el boxeo? El deporte de las orejas de coliflor, denominado también pugilismo. Una sombra de abusos, carencias y explotación nublan ésta actividad humana. Seguramente no son pocos quienes creen que malamente a esta actividad se le llame “deporte”.

2252590562_9fe3131b72_oMi padre fue boxeador aficionado, sin embargo, pocos fueron mis acercamientos a sus vivencias. De niño, yo me encontraba entre quienes veían a esta actividad como algo brutal y bruto. Las cosas han cambiado para mi en años recientes, sin embargo, hoy les presento un libro muy interesante que pone el dedo en la llaga, se titula: “Muerte en el ring. El inframundo del boxeo”, redactado por El periodista Fernando Medina Ruiz. El texto va en forma de ensayos, donde narra enfrentamientos que han terminado con la muerte de uno de los ponentes. Anécdotas,investigaciones y conjeturas se encuentran entrelazados en estas letras. Al final, también cuenta con datos interesantes sobre las consecuencias en algunos gladiadores al final de sus carreras, muchas terminaron por esas mismas consecuencias y su vida, obvio, ya no fueron iguales. El nombre del libro habla por sí solo. Encontré este libro en una oportunidad que tuve de entrar a una librería de “libros usados” del Distrito Federal, donde se podría considerar existe la mayor afluencia de público y boxeadores a gimnasios y funciones. No es para menos, en la mayoría de los ámbitos así ocurre en nuestro país.

Por circunstancias de mi personalidad, hay en mi una parte muy ambigua, como una especie de marea que sube y baja, olas. Me es sencillo encontrar lo positivo dentro de un mar negativo de opciones, también de manera fácil, puedo dejar de lado todo lo positivo por una pizca negativa que encuentre. Eso me permite publicar esta reseña para el blog, que persigue promover la lectura en base a los textos que he tenido la dicha de leer. No podría hacerlo con cosas que no he leído, aunque piense que concuerdan con mi punto de vista. Una parte maravillosa de la lectura es que es el lector quien elige, hay libertad de pensar y leer. Me gusta el boxeo, aún y que soy consciente de sus posibles consecuencias. Mis motivos tendré. Seguro. Pero existen éstas advertencias, éstas frases que calan en opositores o apologistas del boxeo. Quizá sea una obligación de todo crítico o periodista: señalar, advertir, “poner el dedo en…”. Y aqui esta. El libro es dramático pero no por ello alarmista, difamatorio o incongruente. Habla sin tapujos de cosas que todo boxeador y aficionado debe conocer y tomar sus propias decisiones. Yo tome las mías y por ello comparto esta lectura. Con gusto las compartiría con quien le interesen, la lectura eso provoca… encuentros…